Tal vez sea otro impulso traicionero que no deba perpetuar, arraigando de mi alma toda señal latente acerca de tus ojos de una vez por todas. Tal vez un beso sea un anhelo muy arriesgado y pretencioso de parte mía y lo mejor sería un olvido inmediato, hacer desaparecer forzadamente cualquier necesidad irremediable de vos. Tal vez te conviertas en una silueta más, pasajera a bordo de mi histeria y de mi ambición que luego desciende fugazmente al llegar a la estación más próxima.
No. Eso último definitivamente no es cierto. Y si lo fuera haría el máximo esfuerzo para mantenerme en un mundo de ficción y no volver a pisar la realidad cruda y repulsiva que tanto tolero, aquella que me transformaría en un deseo agonizando a causa de su pensamiento.
Requiero de asistencia que se registre cuanto antes. Es una utopía considerar la realización por mí mismo de algo semejante. No hay nombres, no pido figuras ni palabras bonitas que abarquen lo necesario para acudir en mi ayuda. Eso es demasiado superficial y para banalidades ya tenemos el acto mismo mediante el cual desecharía toda memoria amarga sobre tu imagen y carácter cohibido.
¿Si exagero demasiado? No lo creo. Cualquiera que haya posado su humanidad en mi lugar sabe como me siento. ¿Fácil? Podría serlo en otro tipo de casos y condiciones. Ciertas características que tuve en algún entonces son el muro más infranqueable que intenté derribar alguna vez y aún perdura en mi mente esa misión y sus secuelas. La escena persistente se da cada pocas semanas y es un disparo al corazón, experto en idealizar ilusiones tan lejanas que dan risa. En este momento estarás haciendo quién sabe qué cosa, logrando borrar ese recuerdo agrio sobre quien les narra este sentimiento. A unos minutos de donde te encontrás, yo no puedo dejar de depositar mi cabeza en tu persona y por lo tanto recurro a un desahogo a base de escrituras. Calculo que nací para buscar atribuirme logros complicados. Las facilidades entréguenlas a quien las precise con urgencia; lo imposible se enlaza a la perfección con lo que soy. Un daño más no perjudica notablemente mi voluntad ¿o sí?.
Me es difícil contestar eso.
Es meritorio haber escrito el texto de acá arriba al regreso de una fiesta donde mi estado no era óptimo.